Almonaster en blanco.
Ciudades con encanto
Me ocurre con Almonaster lo mismo que con otros pueblos y ciudades; Carmona, Granada o Monsaraz en el bajo Alentejo portugués. Son lugares llenos de rincones, calles, plazas, fuentes, casas, ¡ hasta desconchados ! sugerentes que hacen que al pasearlos, sobre todo al atardecer y de noche, te van atrapando cada vez más.
Calles vacias de gente que te ayudan a pasear sin prisa, a algunas (en Almonaster) quizás le sobren los pocos coches que sus vecinos se empeñan en dejar permanentemente en sus puertas y tambien con excesivos cruces de cables, La mezquita en lo alto, a poniente y la torre de la Iglesia a levante, marcan los limites del enclave que cobija a Almonaster.
Y sus aldeas, cada una a cual más coqueta, a muchas de ellas una sola calle les basta para ser acogedoras.
El domingo pasado, la nieve, me ha permitido disfrutar de una visión nueva de Almonaster y su entorno. En otras ocasiones he disfrutado, los dias de lluvia, observando el «paseo» del agua por sus calles a una velocidad y con unos sonidos sorprendentes, se huele y se siente la naturaleza y ello te hace sentirte vívo también.
La nieve llegó y Almonaster se puso de blanco.