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“El maestro del Santo”

Llegó a Valverde, desde su Encinasola natal,  a comienzos de los años cincuenta del pasado siglo de la mano de Manuel Vázquez Batanero, contratista de numerosas obras públicas de aquellos penosos años previos a los “acuerdos de amistad hispano americano”.

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Llegó para quedarse para siempre, conformaba el núcleo central de la coordinación y ejecución de la obra de la Ermita, nuestra Ermita del Santo en los diez años que duró su construcción.

Recuerdo su imagen de hombre rudo, más bien delgado, afable.De cara curtida por el sol, afeitado pulcrísimo.  De uniforme siempre, con su gorra negra, chaquetilla abotonada hasta arriba y pantalón crudos.El cigarro no se le caía de los labios nunca.

Con el fondo sonoro de la banda Municipal de Valverde y las imágenes de la exposición realizada por mi primo Andrés Bruno Romero Mantero con motivo de la presentación del proyecto del Retablo cerámico para la Ermita, en el 2013 y  a punto ya  de concluirse en una realidad,he querido hacer este homenaje al maestro José y en el a todos los que bajo su batuta llevaron a feliz término esta gran Obra, orgullo de Valverde y de todos los “Negros”.

Una obra singular

Enrique Pérez Comendador (1900-1981), nacido en Hervás (Cáceres) aunque muy vinculado a Sevilla en donde impartió clase de modelado, fue un escultor que en su obra, la imaginería religiosa no ocupó un lugar preminente. De ahí que la talla del Crucificado de nuestro pueblo adquiera mayor singularidad e interés.

La escultura monumental adquiere un peso importante en la amplia trayecto-
ria artística de Enrique Pérez Comendador. Desde sus tempranos encargos y concursos en Sevilla y Extremadura, hasta una madurez en la que, desde una posición privilegiada, realiza obras de gran entidad para España y América.

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En Sevilla tenemos muestra de ello. La primera intervención de Comendador, con tan sólo 22 años,  en un conjunto monumental forma parte de un proyecto colectivo, junto a Joaquín Bilbao, Agustín Sánchez Cid, José Lafita y Adolfo López, reunidos por el diseño del arquitecto Juan de Talavera. Se trata del monumento a San Fernando en Sevilla, para el que el artista realiza en 1922 la estatua de Alfonso X el Sabio. Es una figura elegante, con un leve contraposto y cuya verticalidad se acentúa por la presencia de una imponente espada; los detalles están muy cuidados, destacando la estudiada posición de las manos.

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En 1928, y en el marco ya de la Exposición Iberoamericana, Comendador realiza para Sevilla el monumento a la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón, ubicado en el magnífico parque que había donado a la ciudad y lleva su nombre. Ejecutada primero en piedra y con posterioridad en bronce, fue una obra bien remunerada.

La figura, solemne como una matrona romana, con la única concesión de una rosa en la mano, descansa sobre un sencillo pedestal de apenas un metro de altura.

Monumento de doña Luisa de Orleans en el Parque de Maria Luisa

También vinculadas a la Exposición Iberoamericana de 1929 se encuentran las dos figuras femeninas que bajo un triple arco flanquean la escultura alegórica de España firmada por Manuel Delgado Brackembury en la Puerta de San Diego (delante del restaurante “La Raza”, mirando a la Glorieta del Cid Campeador) a la entrada del Parque de Maria Luisa . Son dos alegorías, que fueron concebidas por Comendador como La riqueza espiritual y material de Sevilla, y rebautizadas por un periodista como El Cielo y la Tierra de Sevilla, nombre con el que han pervivido. La primera sostiene en su mano una versión de la Inmaculada de Martinez Montañez, como referencia al esplendor del arte sevillano; su postura, algo afectada, deja traslucir con los paños mojados un desnudo de formas rotundas, mientras los rasgos del rostro remiten al arcaísmo griego y el arte etrusco.

El Cielo de Sevilla

Pendiente siempre a la convocatoria de cualquier concurso publico de importancia  que se convocara, en los que se movía como pez en el agua. Durante la República optó al concurso para el monumento a Pablo Iglesias en el madrileño Parque del Oeste, ésta era una iniciativa de gran envergadura. A ella acude en colaboración con el arquitecto Luis Moya, con un sorprendente proyecto, de gigantescas proporciones, destinado a alcanzar los 22 metros de altura y albergar en su interior una biblioteca con 38 plazas.

Pablo Iglesias. 1932.4

No hacía asco a nada y participaba, como ya hemos comentado en todo concurso fuera del signo que fuese. Ya en Roma, 1934,  realiza el boceto para el monumento a los aviadores Barberán y Collar, que surge ese mismo año.

Tras su llegada a España, 1941,  se suceden algunas obras religiosas, retratos y proyectos diversos, obras menos ambiciosas, como el retrato de Francisco Rodríguez Marín en Osuna de 1943, sí se verían culminadas. Las representaciones en bronce de Hernán Cortés, Vasco Núñez de Balboa y Pedro de Valdivia se exponen en el Museo de Bellas Artes de Badajoz, y la de Francisco Pizarro en la Diputación de Cáceres.

Otro aspecto hasta ahora poco conocido es el intento de Comendador de participar en la obra escultórica de la Cruz del Valle de los Caídos.  Es un boceto para el basamento de la cruz, cubierto en su totalidad por un friso con relieves; junto a esta pieza se conservan una media figura, coronada y con un cáliz, que representa posiblemente al evangelista San Juan, o quizás un profeta, además de una ampliación del busto a una escala mayor.

Estatuas ecuestres que tendrán una gran relevancia en la proyección nacional y americana de Enrique Pérez Comendador; Hernando de Soto, Pedro de Valdivia, la de Franco en Gijón y los bocetos con sólo el caballo terminado de Queipo de Llano que nunca llegó a realizar.

El último monumento que recojo en la trayectoria de Pérez Comendador es el relieve monumental dedicado al maestro Jacinto Guerrero en el Paseo de la Rosaleda en Toledo, realizado en 1976 e inaugurado el año siguiente.

Enrique Perez Comendador

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 13.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 5 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

ZAFRA

ZAFRA. Plaza Mayor

Mercaderes de Zafra

 

“Hay que decir, no obstante, que los Suárez de Figueroa habían mantenido siempre unas excelentes relaciones con esta minoría ya en sus posesiones sevillanas.

No es de extrañar, por tanto, que el número de judíos en Zafra se incrementara en los años inmediatamente posteriores a los pogroms que tuvieron lugar en tierras andaluzas a finales del siglo XIV. Esta sintonía entre señor y súbditos quedó patente cuando don Gomes invita a establecerse en la villa a Pedro de Toledo, para que con más comodidad continuará con la traducción al castellano de la Guía de perplejos de Maimónides, cuya segunda parte concluirá aquí en 1419.

 O el compromiso que la aljama adquirió con el segundo señor de Feria, don Lorenzo II Suárez, y su esposa de regalarles cada año un marco de plata.

 La presencia de una aljama en Zafra es indicativo de un nutrido grupo de judíos, que de nuevo se vio incrementado tras el edicto de expulsión de los mismos en Andalucía a comienzos de 1483. Sus principales lugares de asentamientos intramuros de la villa hay que situarlos en torno a la plaza Pública, alrededores de la primitiva iglesia, y en la zona septentrional, es decir, en las calles que rodeaban la antigua ermita de Santa Catalina de Alejandría (hoy San José), y que en un documento de 1500, por el que se concede la venia papal para convertirla en parroquia, es denominada como sinagoga.

 

El poder económico de la judería zafrense no era nada desdeñable y como tal fue puesto a prueba en los diversos repartimientos que se efectuaron entre los años 1474 y 1491, parte de ellos destinados a sufragar las campañas de la guerra de Granada.

Pero esta convivencia quedó interrumpida bruscamente con ocasión del edicto de expulsión o conversión de 1492. Un grupo minoritario optó por convertirse y permanecer, mientras que la mayoría prefirió seguir profesando su religión y se marcharon, estableciéndose en lugares próximos del reino de Portugal.

 Sin embargo este alejamiento no fue muy duradero, pues en algunos casos, previa conversión, retornaron en 1494. Una vuelta en la que reclamaron les fueran devueltas todas sus pertenencias, pero esta era una demanda difícil de satisfacer y que no hallaría solución hasta el año 1498.

Ahora bien, la devolución del patrimonio no fue el principal problema al que debieron enfrentarse los nuevamente convertidos, sino a la Inquisición, quien desde Llerena velaba porque el bautismo de estos nuevos miembros fuese sincero.

Fruto de este celo fueron numerosos los condenados por el Santo Oficio, cerca de cuarenta, si bien algunos pudieron lavar este estigma mediante el abono de cierta cantidad de dinero.

 En las décadas siguientes, estos y sus descendientes consiguieron insertarse en la trama socioeconómica de la villa y poco a poco fueron borrando las huellas de su ascendencia. Pero no por ello abandonaron sus actividades, con lo que consiguieron dominar y controlar, como ocurriera antaño, el tráfico comercial, ya sea por medio de una humilde tienda, desde los grandes almacenes de los mercaderes o a través de la constitución de compañías comerciales que operaban tanto en el ámbito provincial o internacional. Ello permitió a esta burguesía comercial participar en el gobierno local y a sus hijos enviarlos a las universidades para emprender el camino de la alta política.

 Una decisión que incidiría en el devenir de este grupo, que poco a poco fue abandonando sus menesteres originales y adoptando las pautas de comportamiento de los cristianos viejos.

 En las primeras décadas del siglo XVII parece no quedar rastro de su ascendencia, buena prueba de ello es que los procesos en los que se vieron inmersos son meramente testimoniales, como el sucedido al zapatero Gonzalo Sánchez, que huyó de sus garras y se estableció en México, aunque para su pesar hasta allí llegaron los tentáculos del santo oficio de Llerena, donde acabó siendo condenado en 1574”. (*) 

(*)Educación y cultura en una villa nobiliaria: Zafra, 1500-1700

      José María Moreno González . Huelva 2014


A mi padre, don Alejo
y a mi madre, doña Juana,
y por gusto de padrinos
amí me llaman Leonarda.
He llegado a quince años
con regalo de mi casa,
dispusieron de casarme
con un mercader de Zafra;

Y yo les he respondido
que no me traten de nada,
que soy muy pequeña y niña
muy pequeñita y muchacha
y tengo mis ojos puestos
y entregadita a mi alma
en el más bizarro mozo
que pasea la Atalaya;

El mercader que lo supo
salió una noche de Zafra
para matar a mi amor
según la intención llevaba.
Y yo, como leona herida
y yo, como leona brava
me puse un vestido de hombre
salí por la puerta falsa;

Con mi caballo ligero
que corría que volaba,
di vueltas a la ciudad
y no pude encontrar nada.
Al fin le vine a encontrar
a la puerta de mi casa.
En el pecho le di un tiro
que a Dios le entregó su alma.

De allí me fui a Badajoz
sin reconocer ventaja
y cogí catorce ingleses
que de mí se embelesaban.
De que me ven tan valiente
por capitán me nombraban.
Ya camina el regimiento
que camina para Zafra.

He pedido alojamiento
para quedarme en mi casa.
Estando un día comiendo
la patrona me miraba:
-¿Qué me mira usted patrona
qué me mira usted a la cara?
-¿Qué quiere ustes, que le mire
que le mire yo a la cara?
que esos dos hermosos ojos
son de mi hija Leonarda.

-Levante la madre mía,
levante la madre amada:
Dígame uste, ¿don Alonso,
don Alonso dónde para?
-Don Alonso se metió
predicador en la Mata.

Siete años serví al Rey
siete sin ser en campaña,
siete me he de meter monja
al convento Santa Clara.
Ya camina el regimiento
caminan para llevarla
a meterla en un convento
entre tiros y descargas.

Camino de los Pocillos

Desde el Molino de Pujíma

 

Para ir “entrando en leche”, me he metido a leer el recorrido de la Procesión de este año, el año pasado recuerdo que yendo en la Diana de la Virgen nos metimos por detrás de la ermita de la Trinidad hacia las calles Peñuelas pero inmediatamente, nos volvimos para continuar por el Peñoescalón hasta la Plaza, por lo tanto está claro que este año la “mancha ” que toca es más hacia el sur oeste del Peñoescalón, o lo que es lo mismo desde donde estuvo la Taberna de Pedrero hacia abajo; las Peñuelas Chicas para entendernos. 

Allí es, calle San José, donde empieza oficialmente la Procesión, la calle de Candido Pelota, de Bando, de los Capaos, Paquillo Mendoza, algunos más  y el Huerta.

Subirá girando a la derecha pasando por delante de la casa de la Magdalena Pernil y de Don Andrés Rite, el de don Segundo el Médico, seguirá hacia el “Cuartel de la Guardia que está en la callepiñuelas” , ¡Cuantas vivencias!, (Cristobal y Rufino hijos de guardia civil, era Cristobal el de la mancha a la altura de la ceja). Ea, ya hemos llegado a la casa de la Bernabea, fiel escudera de las Salesianas.

Tiramos ahora hacia la izquierda camino de los pocillos, se barrunta por allí el trasiego y el run run de palique entre las mujeres que van y vienen, cántaro en bandolera,  algunas llevan incluso dos ; uno sobre la cadera y el otro sobre la cabeza, sí, sobre la cabeza, mientra otras,  echadas sobre las “paneras” restriegan y restriegan hasta sacarle brillo a la ropa.

De aquí, hacia la izquierda subiríamos  hasta el Molino, para nosotros era simplemente y nada más y nada menos que : El MOLINO de, el Cabezo del Molino. Este era nuestro punto de encuentro para, desde allí, comenzar la marcha por un caminíllo que bordeaba la vertiente norte del cabezo. Entre los relatos de aventuras inventadas y alguna que otra peleilla, andando, andando, sin darnos cuenta,  estábamos ya ante la cancela de la Huerta de Pelota. Continuábamos,  siempre en dirección a poniente, nuestro caminar bordeando la cerca huertana hasta llegar hasta el regajo. Era allí en donde estaba  la, para nosotros,  “inmensa” piedra y el charco del Tesoro para  siguiendo un poco más adelante, por fin, llegar hasta la bocamina del Socavón de la Mariana.

porque

 

En El Molino, imaginario ya, estarán esperando;  Gorito, Juana “la loca”, el Cote Cote, La familia entera de los Dogos, en fin, tantos y tantos entrañables personajes que nos hicieron una niñez tan feliz en aquél, entonces arrabal, de nuestro pueblo rodeado de cercaos y campo por todas partes, menos por el núcleo que conformaban el caserio de El CABEZOELMOLINO.

P. D.

Perdonenme que haya usado este subrrealista relato para confesar que casi no conozco nada del recorrido que hará la Virgen. A cambio, he intentado describir para los menos mayores,  aquel Valverde que como yo,  vivímos.

 

Feliz Fiesta a todos.

Mañanitas de septiembre

 

Hoy día de la Virgen de la Aurora, también de Nuria, Buen Suceso y de la Cinta entre otras.

Es porque Cinta Zarza es hoy la portadora de la antorcha familiar centenaria de los Zarza Mora, por lo que he querido hacer coincidir la presentación de este vídeo, síntesis de imágenes que recogen; personajes, lugares , momentos del proceso de elaboración del producto, reclamos , publicidad y establecimientos referentes de consumo de un producto, el aguardiente, que bebido con moderación, en estas fechas de “auroros”, dianas patronales setembrinas y en días después de “esquilas” y “ rosarios de la aurora” en el venidero octubre, con un fondo musical que a todos nos evocará momentos vividos o escuchados a nuestros mayores.

Marca sobre zarza

Zarza Mora ha sabido resistir el paso de los años convirtiéndose, como la zarzamora lo es para los animalillos salvajes, en un producto de referencia en la historia de nuestro pueblo, Valverde del Camino.

 

Zarza Mora forma parte del patrimonio de muestro pueblo que deberá divulgarse y mantener en el tiempo.

 

Feliz septiembre a todos.

 

Andrés Romero Álvarez

 

 En el nombre de Dios poderoso
A esta bella Aurora vamos a alabar
No es conforme la Virgen merece
Sino como mi lengua explicar.

Bien Conocerás,
que la mucha devoción nos nueve
Y sus alabanzas vamos a entonar.

El rosario de por la mañana
Es una escalera de mucho valor
Que por ella se sube a los cielos
A ver a María que es madre de Dios.

Tened atención, que en María tenemos los hombres
Amparo y refugio, dulzura y favor.

Ciento cincuenta escalones
Tiene la escalera de aqueste  jardin
y en medio hay quince claveles
que enlazan en dieces las rosas de abril.

Hermanos, venid,
a rezar el rosario a María
Si el reino del cielo quereis conseguir.

Letras de la canción Auroros de Zarza Capilla

ZARZA MORA. Apellido de Marca from Andrés Romero on Vimeo.

Canto a mi Pueblo

Cante el cantor su copla de tal manera,
que al cantarla reviva su vida entera.

Hay cantores que lucen voces grandotas,

pero no cantan versos de pocas notas.

Y hay algunos que cantan mejor que otros,
pero todos los cantos son de nosotros. (*)

 

(*) ALFREDO ZITARROSA

CANTO A MI PUEBLO.VALVERDE DEL CAMINOmp4 from Andrés Romero on Vimeo.

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.

Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.

Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.

                                              Manuel Machado

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