Feeds:
Entradas
Comentarios

ZAFRA

ZAFRA. Plaza Mayor

Mercaderes de Zafra

 

“Hay que decir, no obstante, que los Suárez de Figueroa habían mantenido siempre unas excelentes relaciones con esta minoría ya en sus posesiones sevillanas.

No es de extrañar, por tanto, que el número de judíos en Zafra se incrementara en los años inmediatamente posteriores a los pogroms que tuvieron lugar en tierras andaluzas a finales del siglo XIV. Esta sintonía entre señor y súbditos quedó patente cuando don Gomes invita a establecerse en la villa a Pedro de Toledo, para que con más comodidad continuará con la traducción al castellano de la Guía de perplejos de Maimónides, cuya segunda parte concluirá aquí en 1419.

 O el compromiso que la aljama adquirió con el segundo señor de Feria, don Lorenzo II Suárez, y su esposa de regalarles cada año un marco de plata.

 La presencia de una aljama en Zafra es indicativo de un nutrido grupo de judíos, que de nuevo se vio incrementado tras el edicto de expulsión de los mismos en Andalucía a comienzos de 1483. Sus principales lugares de asentamientos intramuros de la villa hay que situarlos en torno a la plaza Pública, alrededores de la primitiva iglesia, y en la zona septentrional, es decir, en las calles que rodeaban la antigua ermita de Santa Catalina de Alejandría (hoy San José), y que en un documento de 1500, por el que se concede la venia papal para convertirla en parroquia, es denominada como sinagoga.

 

El poder económico de la judería zafrense no era nada desdeñable y como tal fue puesto a prueba en los diversos repartimientos que se efectuaron entre los años 1474 y 1491, parte de ellos destinados a sufragar las campañas de la guerra de Granada.

Pero esta convivencia quedó interrumpida bruscamente con ocasión del edicto de expulsión o conversión de 1492. Un grupo minoritario optó por convertirse y permanecer, mientras que la mayoría prefirió seguir profesando su religión y se marcharon, estableciéndose en lugares próximos del reino de Portugal.

 Sin embargo este alejamiento no fue muy duradero, pues en algunos casos, previa conversión, retornaron en 1494. Una vuelta en la que reclamaron les fueran devueltas todas sus pertenencias, pero esta era una demanda difícil de satisfacer y que no hallaría solución hasta el año 1498.

Ahora bien, la devolución del patrimonio no fue el principal problema al que debieron enfrentarse los nuevamente convertidos, sino a la Inquisición, quien desde Llerena velaba porque el bautismo de estos nuevos miembros fuese sincero.

Fruto de este celo fueron numerosos los condenados por el Santo Oficio, cerca de cuarenta, si bien algunos pudieron lavar este estigma mediante el abono de cierta cantidad de dinero.

 En las décadas siguientes, estos y sus descendientes consiguieron insertarse en la trama socioeconómica de la villa y poco a poco fueron borrando las huellas de su ascendencia. Pero no por ello abandonaron sus actividades, con lo que consiguieron dominar y controlar, como ocurriera antaño, el tráfico comercial, ya sea por medio de una humilde tienda, desde los grandes almacenes de los mercaderes o a través de la constitución de compañías comerciales que operaban tanto en el ámbito provincial o internacional. Ello permitió a esta burguesía comercial participar en el gobierno local y a sus hijos enviarlos a las universidades para emprender el camino de la alta política.

 Una decisión que incidiría en el devenir de este grupo, que poco a poco fue abandonando sus menesteres originales y adoptando las pautas de comportamiento de los cristianos viejos.

 En las primeras décadas del siglo XVII parece no quedar rastro de su ascendencia, buena prueba de ello es que los procesos en los que se vieron inmersos son meramente testimoniales, como el sucedido al zapatero Gonzalo Sánchez, que huyó de sus garras y se estableció en México, aunque para su pesar hasta allí llegaron los tentáculos del santo oficio de Llerena, donde acabó siendo condenado en 1574”. (*) 

(*)Educación y cultura en una villa nobiliaria: Zafra, 1500-1700

      José María Moreno González . Huelva 2014


A mi padre, don Alejo
y a mi madre, doña Juana,
y por gusto de padrinos
amí me llaman Leonarda.
He llegado a quince años
con regalo de mi casa,
dispusieron de casarme
con un mercader de Zafra;

Y yo les he respondido
que no me traten de nada,
que soy muy pequeña y niña
muy pequeñita y muchacha
y tengo mis ojos puestos
y entregadita a mi alma
en el más bizarro mozo
que pasea la Atalaya;

El mercader que lo supo
salió una noche de Zafra
para matar a mi amor
según la intención llevaba.
Y yo, como leona herida
y yo, como leona brava
me puse un vestido de hombre
salí por la puerta falsa;

Con mi caballo ligero
que corría que volaba,
di vueltas a la ciudad
y no pude encontrar nada.
Al fin le vine a encontrar
a la puerta de mi casa.
En el pecho le di un tiro
que a Dios le entregó su alma.

De allí me fui a Badajoz
sin reconocer ventaja
y cogí catorce ingleses
que de mí se embelesaban.
De que me ven tan valiente
por capitán me nombraban.
Ya camina el regimiento
que camina para Zafra.

He pedido alojamiento
para quedarme en mi casa.
Estando un día comiendo
la patrona me miraba:
-¿Qué me mira usted patrona
qué me mira usted a la cara?
-¿Qué quiere ustes, que le mire
que le mire yo a la cara?
que esos dos hermosos ojos
son de mi hija Leonarda.

-Levante la madre mía,
levante la madre amada:
Dígame uste, ¿don Alonso,
don Alonso dónde para?
-Don Alonso se metió
predicador en la Mata.

Siete años serví al Rey
siete sin ser en campaña,
siete me he de meter monja
al convento Santa Clara.
Ya camina el regimiento
caminan para llevarla
a meterla en un convento
entre tiros y descargas.

Camino de los Pocillos

Desde el Molino de Pujíma

 

Para ir “entrando en leche”, me he metido a leer el recorrido de la Procesión de este año, el año pasado recuerdo que yendo en la Diana de la Virgen nos metimos por detrás de la ermita de la Trinidad hacia las calles Peñuelas pero inmediatamente, nos volvimos para continuar por el Peñoescalón hasta la Plaza, por lo tanto está claro que este año la “mancha ” que toca es más hacia el sur oeste del Peñoescalón, o lo que es lo mismo desde donde estuvo la Taberna de Pedrero hacia abajo; las Peñuelas Chicas para entendernos. 

Allí es, calle San José, donde empieza oficialmente la Procesión, la calle de Candido Pelota, de Bando, de los Capaos, Paquillo Mendoza, algunos más  y el Huerta.

Subirá girando a la derecha pasando por delante de la casa de la Magdalena Pernil y de Don Andrés Rite, el de don Segundo el Médico, seguirá hacia el “Cuartel de la Guardia que está en la callepiñuelas” , ¡Cuantas vivencias!, (Cristobal y Rufino hijos de guardia civil, era Cristobal el de la mancha a la altura de la ceja). Ea, ya hemos llegado a la casa de la Bernabea, fiel escudera de las Salesianas.

Tiramos ahora hacia la izquierda camino de los pocillos, se barrunta por allí el trasiego y el run run de palique entre las mujeres que van y vienen, cántaro en bandolera,  algunas llevan incluso dos ; uno sobre la cadera y el otro sobre la cabeza, sí, sobre la cabeza, mientra otras,  echadas sobre las “paneras” restriegan y restriegan hasta sacarle brillo a la ropa.

De aquí, hacia la izquierda subiríamos  hasta el Molino, para nosotros era simplemente y nada más y nada menos que : El MOLINO de, el Cabezo del Molino. Este era nuestro punto de encuentro para, desde allí, comenzar la marcha por un caminíllo que bordeaba la vertiente norte del cabezo. Entre los relatos de aventuras inventadas y alguna que otra peleilla, andando, andando, sin darnos cuenta,  estábamos ya ante la cancela de la Huerta de Pelota. Continuábamos,  siempre en dirección a poniente, nuestro caminar bordeando la cerca huertana hasta llegar hasta el regajo. Era allí en donde estaba  la, para nosotros,  “inmensa” piedra y el charco del Tesoro para  siguiendo un poco más adelante, por fin, llegar hasta la bocamina del Socavón de la Mariana.

porque

 

En El Molino, imaginario ya, estarán esperando;  Gorito, Juana “la loca”, el Cote Cote, La familia entera de los Dogos, en fin, tantos y tantos entrañables personajes que nos hicieron una niñez tan feliz en aquél, entonces arrabal, de nuestro pueblo rodeado de cercaos y campo por todas partes, menos por el núcleo que conformaban el caserio de El CABEZOELMOLINO.

P. D.

Perdonenme que haya usado este subrrealista relato para confesar que casi no conozco nada del recorrido que hará la Virgen. A cambio, he intentado describir para los menos mayores,  aquel Valverde que como yo,  vivímos.

 

Feliz Fiesta a todos.

Mañanitas de septiembre

 

Hoy día de la Virgen de la Aurora, también de Nuria, Buen Suceso y de la Cinta entre otras.

Es porque Cinta Zarza es hoy la portadora de la antorcha familiar centenaria de los Zarza Mora, por lo que he querido hacer coincidir la presentación de este vídeo, síntesis de imágenes que recogen; personajes, lugares , momentos del proceso de elaboración del producto, reclamos , publicidad y establecimientos referentes de consumo de un producto, el aguardiente, que bebido con moderación, en estas fechas de “auroros”, dianas patronales setembrinas y en días después de “esquilas” y “ rosarios de la aurora” en el venidero octubre, con un fondo musical que a todos nos evocará momentos vividos o escuchados a nuestros mayores.

Marca sobre zarza

Zarza Mora ha sabido resistir el paso de los años convirtiéndose, como la zarzamora lo es para los animalillos salvajes, en un producto de referencia en la historia de nuestro pueblo, Valverde del Camino.

 

Zarza Mora forma parte del patrimonio de muestro pueblo que deberá divulgarse y mantener en el tiempo.

 

Feliz septiembre a todos.

 

Andrés Romero Álvarez

 

 En el nombre de Dios poderoso
A esta bella Aurora vamos a alabar
No es conforme la Virgen merece
Sino como mi lengua explicar.

Bien Conocerás,
que la mucha devoción nos nueve
Y sus alabanzas vamos a entonar.

El rosario de por la mañana
Es una escalera de mucho valor
Que por ella se sube a los cielos
A ver a María que es madre de Dios.

Tened atención, que en María tenemos los hombres
Amparo y refugio, dulzura y favor.

Ciento cincuenta escalones
Tiene la escalera de aqueste  jardin
y en medio hay quince claveles
que enlazan en dieces las rosas de abril.

Hermanos, venid,
a rezar el rosario a María
Si el reino del cielo quereis conseguir.

Letras de la canción Auroros de Zarza Capilla

ZARZA MORA. Apellido de Marca from Andrés Romero on Vimeo.

Canto a mi Pueblo

Cante el cantor su copla de tal manera,
que al cantarla reviva su vida entera.

Hay cantores que lucen voces grandotas,

pero no cantan versos de pocas notas.

Y hay algunos que cantan mejor que otros,
pero todos los cantos son de nosotros. (*)

 

(*) ALFREDO ZITARROSA

CANTO A MI PUEBLO.VALVERDE DEL CAMINOmp4 from Andrés Romero on Vimeo.

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.

Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.

Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.

                                              Manuel Machado

 

FERIA DE VALVERDE.

Incansables ellos, de Torreblanca

Incansables, también nosotros

Incanzables

Venían tres o cuatro, de los cuales tres eran Quero de apellido,  hermanos oriundos de Morón de la Frontera, el cuarto Pepe Carrasco (en la foto tocando  la batería) de Torreblanca (Sevilla) cantaba por Bambino más que bien, todos ellos bizcos y con un “chin pún” único en aquellos años sesentas y setentas. Los Incansables de Torreblanca, la Banda de la Sopa o Los Quero .

Juan Quero , en la foto de pie tocando el acordeón,  basurero de profesión era cliente mío, ese acordeón se lo vendí en Sevilla. Cuando menos te lo esperabas aparecía hecho un cristo, oliendo a basura, con el dinerillo liadillo que venía a hacer una entrega para el instrumento, nunca retiró un artículo sin haberlo pagado integro. Todo lo cachondo y simpático que tenía en sus incansables actuaciones, lo tenía de serio en sus compromisos. Juan y Pepe sobreviven, los demás murieron.

VILLA PAQUITA- BIGOTE. Miguel y Paquita

 

Incansables fueron también Miguel y Paquita , BIGOTE, que con su gran generosidad y mejor humor nos abrían su casita “VILLA PAQUITA”, allá en el Empalme, junto a la caldera de esencia de Morián, a veces con las claras del día porque de verdad, eramos ¡¡¡INCANSABLES!!!.

 

 

Como otra tocaya suya, mi abuela, vivió en la Calleja aunque más abajo, justo frente a la casa parroquial, en el número ocho, en la Posada.

 

 

 

 

También  pequeña, pero grande muy grande de sonrisa y corazón, era la madre de “Los Catilla” gente singular; artistas, tallista, tanguero, comerciante, meteorólogo, filósofos todos, mujeres universales ( España, Africa, Bella, etc.) , comprometidas siempre con su entorno. Durante el tiempo que la conocí jamás mostró su pena, mucho menos cualquier atisbo de rencor, afable y cariñosa.

 

Para la chiquillería de entonces la posada fue una casa singular no sólo por la arquitectura, nunca debieron desaparecer las posadas ;  la de la calle Arriba, la de la calle Abajo, la de Juanillo “El herraó”, su arcada, el suelo empedrado, etc. a todo ello había que añadir la “memoria en blanco” , esculturas inacabadas, bocetos de obras que se truncaron  a tiro sucio y cobarde una mañana en las tapias de Beas, en el treinta y seis.

 

Allí,  Manuela Jimenez Delgado comenzó a vivir su pena, su agonía, llevada como pudo, aliviada a golpe de visitas de sus hijos y nietos, de tertulias en el cuerpocasa y al fresco de la Calleja dandonos ejemplo de bondad, prudencia y misericordia.

 

Feliz  Feria a todos. 

 

Andrés Romero Álvarez

 

11 de agosto, semana de la Feria de Valverde.

Breve historia de una donación

 

“La Goya“, fundada en 1897 por  Ignacio Romero,  alcanzó a partir de 1910 coincidiendo con la boda de su dueño con Reposo Contioso Arrayás, “la Reposita de la Goya” para todos los que la conocimos y quisimos.

la reposita.0158

Reposita era más lista que el hambre, excelente conversadora, muy dinámica, una gran trabajadora  y mejor relaciones públicas además de mescenas de algún universitario de los poquisimos de entonces a los que sacaba de apuros en aquellos tiempos tan difíciles.

Tras los años gloriosos de bailes, actuaciones y grandes kermes, ya narrados por mi sobrino Diego Romero Veiga en su entrada en “devalverde.es”, el pasado enero, sus abuelos Reposo (heredera del negocio) y Porfirio dieron un sesgo al negocio convirtiendolo en Salón de Billar y futbolines den el saloncillo del patio, tras la jubilación de Reposita en 1949 , había enviudado en 1948. 

Al final de los años setenta, coincidiendo con la donación  del coste de la confección del nuevo y actual Simpecado de la Hermandad del Rocio por el abuelo paterno de Diego Romero Veiga gran impulsor del Rocio en Valverde, fue en dos ocasiones hermano Mayor de la hermandad, logró de sus consuegros Reposo y Porfirio la donación de las bolas de billar de la GOYA, una vez cerrado el negocio, en 1981 muere Porfirio. 

Simpecado de Valverde. Detalle

Gracias pues a la generosidad de la abuela Reposo Sánchez Contioso que donó las bolas de marfil y al interés y el empeño del abuelo Diego Romero Pérez se logró la Carambóla; Cara y manos de la Virgen y el Niño del Simpecado de la Hermandad de la Virgen del Rocio de Valverde del Camino, son ¡¡ de las bolas de billar de “LA GOYA”!!.

Carambola del Simpecado

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.